Leo en varias webs que aumenta el uso de huertos, en núcleos urbanos. Noticia de El País y El Blog Alternativo. Me ha agradado mucho leer esto; aunque no me sorprende. Me ha agradado porque hace unas semanas he empezado a plantar mi propio huerto. Un pequeño terreno junto al huerto de mi padre.
En los años 50 el ayuntamiento de la localidad cedió unos terrenos públicos a las familias que quisieran utilizarlos como huertos. Se conocen como huertos familiares. Desde que yo nací mi padre tiene un huerto de estos. Va casi todos los días a cavar, plantar, regar o recoger. Pasa allí varias horas en cada ocasión. Esto es una costumbre que he visto mucho entre las gentes más mayores del pueblo. De pequeños yo y mi hermano íbamos por allí a menudo; menos según nos fuimos haciendo mayores. El vecino de huerto había construido incluso una piscina en él. El agua era oscura y sucia pero allí nos bañabamos de vez en cuando en verano.

Foto: mangelbg, 2008. Recogiendo fresas el pasado verano en el huerto. Algunos derechos reservados.
En aquellos años habría una veintena de huertos familiares en la zona en las que mi padre tiene el suyo. Hoy tres. Donde había huertos se plantaron chopos. Y en medio de los chopos, de una manera nostálgica, están las viejas casetas que usaron los hortelanos hace años y que poco a poco, fueron quedando vacías. Hoy medio derruidas, como esperando que alguien las abra de nuevo o derrumbarse definitivamente.
Por cierto, mañana voy al huerto. Saludos.